lunes, 23 de agosto de 2010

Kamikaze

Como el velo de la lluvia que envuelve a la luna, vi lágrimas caer, preguntando el por qué de la tristeza, del Autoflagelo constante. Si fuese un animal, seguro no habría podido sobrevivir.
La enfermiza obsesión que obliga a abandonar las necesidades propias, para responder a las ajenas, denota un modus-vivendi tan reconfortante como doloroso. La paz que se ve en el rostro de enfrente disimula la tristeza del propio. Los ojos llenos de lágrimas y dolor, se secan para sonreír a quien necesita una sonrisa, estiran la mano a quien necesita una caricia, abren los brazos para abrazar...
Esos mismos ojos, son los que ven tan fácil la respuesta de los problemas de aquellos que necesitan ser escuchados. Es esa cabeza la que, sin temor al fracaso, observa detenidamente la problemática ajena, para terminar decidiendo el destino de los demás, sin la carga asesina de la responsabilidad de los propios actos...
Detrás de una metálica coraza, se esconde el rostro dolorido de aquel que es para sí mismo, la última opción...

jueves, 12 de agosto de 2010

Régimen de los Ojos

Vivir oprimido, bajo el régimen de los ojos. Encerrado en tristes parámetros de "Normalidades Objetivas", abrazamos el dolor y el sufrimiento.
Sentimos la soledad de la Autoexclusión. Sentimos el vacío de la Inútil Vergüenza. Sentimos la lejanía de nuestra propia mirada, encerrando entre 4 paredes la posibilidad de dar y recibir.
Limitamos la expresión salvaje, acortamos los gustos, cuestionamos los placeres, encajamos en la necesidad incoherente de formar parte de algo que reconocemos como macabro, pero que no nos atrevemos a contradecir, y aceptamos como un régimen dictatorial, la soberanía del Sistema.
Lloramos por nuestro volumen. Renegamos de nuestros genes. Modificamos, a manos de la ciencia, nuestro cuerpo. El mismo cuerpo, deseo de Dios, con el que nacimos y crecimos. El Bienestar y la Salud, dejaron de ser prioridad para ser un fracaso...
Subestimamos nuestra cuna. Olvidamos nuestras ideas. Nos llenamos de lana artificial, para poder encajar en este rebaño. Reducimos a "Mediocridad Conveniente", nuestras aspiraciones y conociemientos.
Entregamos el timón de nuestras vidas, al Emporio del Logo-Iconizado que nos guía, como patriarca consumista, a utilizar "ese" color, "ese" modelo, a entrar en "ese" talle...
El secreto del Dominante es no dejar que el Dominado se de cuenta de su potencial. Aquello que motiva a las especies, es aparearse para preservarse ¿Cómo dominar mejor? Manejando el standard de belleza, decido quien es prolífero y quien no lo es, y te obligo a llegar eso que necesito, diesmando tu salud y tu capacidad cognitiva.
Así entregamos el poder de nuestra vida, al momento de preocuparnos por una marca, un talle, o el simple Régimen de los Ojos, que peor que cualquier dictador, nos hace creer que no somos lo que en realidad no se ve.
Somos lo que no aparece en el espejo. No somos lo que se ve, si no lo que se esconde. Lo que se deja interpretar. Leer entre líneas de los cuerpos y reinar sobre un sistema opresor de ideas y sentimientos

domingo, 8 de agosto de 2010

Frío

Frío estival. Vientos arremolinados que arrastran consigo la helada cauterizante directo hacia mí. Me envuelven los vientos, me ataca su nieve, congelándome el alma.
Siento el frío entrando en mis huesos, en mis órganos, en mi corazón. No hay calor que descongele mis sentimientos. Demasiado tiempo expuesto a tan extremas condiciones climáticas, generaron en Mí, una capa de hielo que fue recubriendo mi corazón.
De a poco, tengo la sensación de que mi congelado músculo, se atrofia. Su exterior se va cubriendo de callosidades. Su interior se oscurece hasta desvanecerse...
Esta tan helado que quema como el peor infierno. Tan oscuro, que los destellos de luz se transforman en lejanas estrellas. Tan profundo y distante que no podría recorrerlo entero, ni pasar 2 veces por el mismo lugar. Tan vacío como sólo un corazón helado puede estar...

Kitty's Way

Sigo acumulando millas de desvelo, kilómetros de insomnio, leguas de incertudumbre. Y todo por pensar...
Conozco de memoria cada detalle del techo sobre mi cama. Mis ojos recorren sus grietas y las manchas de humedad, a falta de un mejor paisaje. Mientras, me siguen torturando mis ideas.
Intento concentrarme en dormir, pero las ovejitas no vienen a mi mente cuando las cuento, en un intento desesperado por distraer mi cabeza. Pero es inútil. No dejo de pensar la manera en que pueda encontrar la solución.
Necesito encontrarla. Que se entregue a Mí, y así yo pueda descansar. La solución es esquiva, no se deja atrapar. No viene cuando la llamo, se esconde cuando la busco.
Yo sigo sin dormir, mientras tanto. Yo sigo mirando la oscuridad, perdiendo el goce de disfrutar la noche. La lluvia no me calma, el frío no me tienta, la música no me transporta...
La mirada atónita de mi pequeña gatita, me demuestra lo indescriptible de mi situación. Sí, todavía estoy sin dormir y pensando... ¡Cómo te envidio, pequeño felino, que duermes con toda mi paz, sobre la ropa que, descuidadamente, arrojo cada vez que me preparo a "dormir", sin tener mas preocupaciones que mantener lejos a las ratas y caliente tu lomo...
Ahora que lo analizo... ¿No sería esa la solución?
Tratar de ser como mi gata... Calentar mi lomo, al lado de la estufa que yo crea conveniente, y mantener lejos a las ratas que puedan entorpecerme...

El Camino Dorado

Voy por el Camino Dorado. Lo recorro paso a paso. Este es el camino de la búsqueda. Es un camino largo y duro. Pesado y Complejo. No es lineal, tiene más de mil variantes y encrucijadas...
Cada nueva variante que elijo, cada alternativa al camino, me depara el mismo camino fin. No hay otras llegadas, siempre el mismo destino.
Lo único distinto es el Camino. Éste Camino Dorado, puede tornarse más duro, más largo, más difícil y cansador. Pero la última legua es la misma.
No voy a buscar un Cerebro... no lo necesito, ya pienso demasiado. No quiero valor... no lo necesito, ya lo estoy utilizando al recorrer la más dura de las variaciones del Camino. No quiero un corazón... no lo necesito, ya tengo uno cicatrizado y cauterizado. No quiero volver a casa, ni llevo perro que me acompañe...
Quiero sólo lo mas difícil, como es costumbre en mí. Quiero entender, si todo este recorrido, este andar sinuoso, duro, áspero, pesado, valió realmente la pena...

viernes, 30 de julio de 2010

Muelle "Desesperanza"

Que difícil desatar el nudo que tengo en mi pecho. Un nudo que parece haber sido hecho por el más experto marinero, entrenado en nudos especiales...
Una piedra en la espalda. Una pesada piedra que se posa sobre mis omóplatos para recordarme constantemente lo que tengo que cargar, lo que tengo que cumplir, lo que me toca arrastrar, en un camino lleno de vidrios rotos, con mis pies descalzos.
El peso de los hombros contracturados de dolor, hace de ancla en mi nave, y no me permite zarpar, para emprender el viaje que me hará salir de este lugar.
Y así es que me quedo quieto, inmóvil por el dolor y la tristeza. Tratando de complacer a Poseidón para que con su soplido infle las velas de mi embarcación, y que su fuerza, arranque de cuajo el ancla esclavizadora que me obliga a quedarme donde estoy. Estático y abandonado.
Pero el Dios del Mar ya no sopla para mí. Tendré que encontrar las fuerzas sobrehumanas que me permitan levantar el peso del ancla, quitarme la piedra de la espalda y sobrevivir a los cortes de los vidrios en las plantas de mis pies.
Hasta entonces, mi galeón quedara estático, amarrado al muelle "Desesperanza" de donde muy pocos barcos pudieron escapar.

Mi Roma

¿Dónde fue el tiempo? ¿Dónde quedó el futuro que no venía corriendo a mi encuentro? Nunca llegó. Tal vez, se accidentó al venir tan rápido a ese encuentro conmigo...
Probablemente, esté celoso. Coqueteo demasiado con mi pasado. Lo dibujo, lo transgieverso, lo modifico, lo amplio... En cambio, al futuro, sólo lo espero.
Pensará que lucho mas por recuperar un pasado que por atraer un futuro. La memoria, como una ninfa, me llama con su canto de ángeles. Me grita diciendo: "Sí, eso eras, esto fuiste, esto sos pero no se que serás"; "No igualarás lo que fuiste, ni en tus huellas digitales"; "Nadie sabe en que te vas a convertir..."
No voy a escuchar su canto viciado de maldad. No voy a dejarme llevar por falsas realidades, por verdades a medias, por medias mentiras, por flojas razones. Voy a ir por mi futuro, por mi destino...
Voy a fortalecer mi pasado, afianzar mi presente, arrastrando hacia a Mí, mi futuro. Por la fuerza de la razón, por el amor insensible. Por dolor y por pasión. Por débiles excusas. Por el camino más corto, largo, doloroso, simple, arduo, complejo y reconfortante. Por todos los caminos, sin llegar a Roma, sino a mi Tierra Prometida.
Ese lugar que es mi futuro, ese lugar que anhelo atraer hacia mi reloj... Ese lugar que no conozco, porque vive en constante cambio. ese lugar hecho para mí y por mí... Y ahí, poder mirar a mi Memoria y gritarle: "Esto es lo que quise ser!"